Enfermedad de las venas varicosas: causas y síntomas

Cualquier vena es un componente importante del sistema circulatorio del cuerpo. La cantidad de venas dentro del cuerpo humano es muy grande. Más específicamente, es un vaso sanguíneo que recolecta sangre de los capilares y la envía al corazón.

La pared de la vena consta de varias capas: endotelio, tejido conectivo blando, tejido muscular y tejido conectivo denso. Ésta es su principal diferencia con las arterias. En las arterias, a medida que la sangre fluye a través de ellas, se crea una presión más alta, por lo que deben tener un marco más estable. En este sentido, en lugar de tejido conectivo blando, su pared contiene una capa fibrosa. Además, la vena tiene un lumen más ancho y una velocidad de flujo sanguínea mucho menor a través de ella.

Todas las venas del cuerpo humano juntas forman una extensa red venosa. En este artículo hablaremos con más detalle sobre las estructuras venosas localizadas en la región de las extremidades inferiores. Se presentan en tres grupos: vasos superficiales, vasos profundos y vasos perforantes. Los vasos perforantes recibieron este nombre debido a que perforan las estructuras fasciales y musculares de las extremidades inferiores, conectando las redes venosas superficiales y profundas. La capa vascular más profunda contiene la mayor cantidad de sangre. Además, cabe señalar que casi todas las venas tienen una válvula específica en su estructura. Esta válvula está diseñada para permitir que la sangre fluya en una sola dirección, es decir, desde las extremidades inferiores hasta el corazón.

Las varices son un proceso patológico en el que se produce un adelgazamiento de la pared venosa, así como la expansión y alargamiento de estos vasos. Además, con esta enfermedad, se forman agrandamientos nodulares específicos similares a aneurismas. Según las estadísticas, esta patología ocurre en casi una de cada tres mujeres y, con mayor frecuencia, se forma por primera vez a una edad temprana.

Hay muchas razones para las venas varicosas. En primer lugar, estos incluyen un estilo de vida o condiciones laborales en las que se ejerce una carga excesiva en las extremidades inferiores. La permanencia frecuente en la misma posición, por ejemplo, de pie o sentado, es de gran importancia. En el caso de que una persona tenga sobrepeso, corre el riesgo de desarrollar dicho proceso patológico. Un factor importante es la predisposición hereditaria. Si los parientes cercanos tuvieron problemas similares, la probabilidad de su formación en generaciones posteriores aumenta varias veces. Otros factores predisponentes incluyen diversos trastornos hormonales, experiencias de estrés excesivo, dieta desequilibrada, ropa o zapatos incómodos, así como diversas enfermedades del sistema cardiovascular o circulatorio.

Las venas varicosas se forman como resultado del hecho de que, bajo la influencia de cualquiera de los factores anteriores, se produce un mal funcionamiento del aparato de la válvula vascular. Esto conduce al hecho de que las válvulas ya no pueden interferir con el flujo inverso de sangre, como resultado de lo cual se produce un aumento de la presión en los vasos de las extremidades inferiores. El aumento de la presión hace que el diámetro de las venas se expanda y ellas mismas se retuerzan. Además, hay un adelgazamiento de la capa muscular de la pared vascular, así como una violación de la regulación nerviosa del tono vascular.

Los síntomas de las varices

el médico examina las venas varicosas

Las varices en su desarrollo pasan por varias etapas que se reemplazan sucesivamente. La primera etapa se llama compensada. Durante este período, las sensaciones subjetivas en una persona enferma están ausentes. Los vasos venosos dilatados en una o ambas piernas se identifican visualmente.

La segunda etapa está subcompensada. Esta etapa se caracteriza por la aparición de quejas de fatiga rápida de las extremidades inferiores, así como por estallido, especialmente por la noche. Además, pueden presentarse síntomas como una sensación de hormigueo, calambres periódicos leves en las piernas y una ligera hinchazón al final del día.

La tercera etapa de las venas varicosas se llama descompensada. En este caso, la hinchazón que se produce por la noche se vuelve más pronunciada. Está presente el síndrome de dolor, que puede ser de la más variada naturaleza. Algunos pacientes se quejan de dolor al caminar, mientras que otros lo notan incluso en reposo. Se caracteriza por la adición de prurito, así como enfermedades inflamatorias frecuentes de la piel de las extremidades inferiores, por ejemplo, eccema o dermatitis. La piel en sí se vuelve excesivamente seca, brillante y, a menudo, hiperpigmentada. Los vasos dilatados sobresalen de la superficie de la piel y están bien definidos visualmente.

Las venas varicosas en ausencia de un tratamiento adecuado pueden provocar tromboflebitis de las extremidades inferiores, así como insuficiencia circulatoria en ellas.

Examen de venas varicosas.

En primer lugar, el diagnóstico de varices se basa en datos clínicos. Para evaluar el grado de violaciones, se utilizan los siguientes métodos instrumentales:

  • Diagnóstico por ultrasonido;
  • Angioescaneo dúplex;
  • Reovasografía de las extremidades inferiores.

Tratamiento y prevención de varices

examen de las piernas con varices

Para el tratamiento de un proceso patológico de este tipo, se pueden utilizar métodos tanto conservadores como quirúrgicos. Esto depende directamente de la gravedad de la enfermedad. Los métodos conservadores incluyen el uso de medias de compresión o vendas elásticas, el uso de flebotónicos y fisioterapia.

El método de tratamiento quirúrgico se selecciona individualmente para cada paciente.

Para prevenir esta enfermedad, debe limitar las cargas excesivas en las extremidades inferiores, mantener un nivel normal de actividad física y también controlar el estado de su sistema cardiovascular.